La Regina Turdulorum romana se fundó en el llano en tiempos de paz. El imperio controlaba Hispania y comenzó a romanizar algunos enclaves que resultaban importantes por cuestiones socio-económicas. Como es sabido, por el entorno regineses concurrían dos importantes vías romanas en una zona con ricas minas e importantes recursos. En ese contexto fue creada Regina, una urbe que según los últimos estudios, fue mucho más que una pequeña ciudad administrativa desde la que se controlaba la zona. Hasta le fecha se ha mantenido que contó con pocas casas y que estuvo proyectada para un crecimiento que al final no acabó produciéndose. Esas teorías han sido puestas en entredicho después de los estudios geomagnéticos realizados y que han desvelado construcciones en torno a un entramado urbano dividido en manzanas bien definidas. De momento sólo una de esas manzanas ha sido excavada casi en su totalidad. Es la que se corresponde al foro religioso de la ciudad.

Hasta la fecha sólo se han excavado en su totalidad cinco edificios. Hay otras construcciones que se onocen de forma parcial y otras que reposan bajo la tierra a la espera de ser descubiertas. Toda ciudad romana seguía unos cánones más o menos regulares y en Regina ha quedado comprobado que se siguen muchos de ellos. Otros se tienen que confirmar. Toda ciudad romana tenía una basílica, una curia, termas... Las más importantes tenian anfiteatro y circo... edificios que aún no se han sido localizados.

Los edificios del foro religioso están perfectamente definidos aunque el uso de alguno de ellos presenta algunas dudas. Los tres templos que lo presidían son muy similares a los de Sefutula en Túnez y Baelo Claudia en Tarifa. Son dos ejemplos que nos pueden acercar a la fisonomía de esos edificios en el s.I. Encontramos un gran edificio con finalidad religiosa o otro dedicado al culto imperial. En un cruce de calle aparece la domus y al otro lado del decumano el gran mercado de la ciudad, excavado parcialmente



Muralla. Pese a haber sido fundada en tiempos de bonanza en esta zona del imperio, la ciudad de Regina estuvo amuralla. El perímetro parece que no fue regular ciñéndose a las particularidades del terreno.

En el muro se abrirían una serie de puertas que pudieron estar flanqueadas por torreones defensivos, extremos éste que añun está por confirmar. Lo que está claro es que dicha muralla contó con un foso.

Unos trabajos realizados sobre el terreno en la zona este de la ciudad confirmaron tal extremo. Actualmente no hay restos visibles de este elemento defensivo de Regina, las catas realizadas no son visitables.

Puertas. Siguiendo el modelo de otras ciudades romanas como Contributa o Cáparra, los accesos a la ciudad de Regina podrían tener este aspecto. Una puerta más o menos monumental por la que accedería una calzada pavimentada o no, con dos torreones a los lados para facilitar la defensa.

Tras esa puerta encontraríamos las dependecnias de un cuerpo de guardía encargados de salvaguardar las entradas a la ciudad.

Según los modelos públicados Regina pudo tener hasta cuatro grandes puertas principales y otros accesos secundarios.

Necrópolis. Como exigía la legislación romana, los enterramientos de los muertos debían estar situados extramuros. Se sabe que Regina tuvo al menos dos necrópolis, una en el entorno del cerro de San Blas y otra situada en el entorno del arroyo San Pedro en el otro extremo de la urbe, al que corresponde la recreación.

Dicha necrópolis estaría situada más alla de la muralla en la extensión del decumano máximo. Junto a la vía se situarían las lápidas y aras funerarías que resguardarían las cenizas de los muertos en muchos casos. En Regina se han recuperado numerosas aras y varías inscripciones funerarias que confirman la existencias de ambas necrópolis.