- Material: Granito

- Procedencia: Pozo del edificio religioso

- Datación: S. I

- Restos del estuco que lo adornaba


Ha sido el último edificio que se excavó en su totalidad gracias al trabajo de los integrantes del Taller de empleo 'Sumus Turdulorum'. De un pozo que se encontraba en su zona central, que también estuvo abierta y rodeada de espacios porticados, se recuperaron importantes objetos de la vida cotidiana, alguno de ellos de marcado carácter religioso, al margen de un gran número de elementos arquitectónicos. Esos hallazgos han servido para que se determine que estamos ante un edificio de carácter religioso. El cuerpo central del edificio estuvo formado por tres aulas, la central de mayores dimensiones que las dos restantes que se encontraban adosadas. El edificio en su uso original estaría datado a finales del siglo I o principios del segundo. Se han barajado varias hipótesis sobre su finalidad que apuntaban a que podría haber sido sede del colegio sacerdotal o incluso un templo dedicado a Augusto. Son teorías. Lo que si se sabe a ciencia cierta es que en época imperial el edificio distibuía sus estancias en torno a un patio central porticado. Junto a su entrada principal se han hallado hasta ocho estancias. En la parte posterior y dando la espalda a una de las calles principales de la ciudad se dividían otras tres estancias más sobre un podium del que aún quedan restos visibles. Con la decadencia del imperio, este edificio pudo tener otros usos según se desprende de los materiales rescatados del pozo y datados en época tardorromana. Su finalidad religiosa pudo sustituirse por la comercial, pudiendo haber albergado tabernas a las que se accedería por la parte trasera del edificio.